Silvia's profileSilvara y su guitarra.PhotosBlogListsMore Tools Help

Blog


    June 29

    Preguntádmelo mañana.

    No era un día como cualquier otro, era el día en que el verano se te plantaba ante los ojos y tú, sin enterarte demasiado bien de qué iba la cosa, veías pasar por la ventanilla demasiadas opciones como para abarcarlas todas de golpe, aún con la sensación post exámenes de que todo segundo perdido es un camino hacia el desastre... Era el día en el que te encantaría que todo estuviese hecho, que ya no quedasen notas (para bien o para mal) desconocidas, que tuvieses claro lo que vas a hacer...
    Era entonces cuando Ítaca era estaba cerca aunque estuviese aún muy lejos, era entonces cuando todo lo que querías era tan posible o imposible como empeño quisieras poner en ello, era entonces cuando se dictaban las pautas que llegarían, con las aún improbables luces de Septiembre, a pedir cuentas de los haberes y deberes del recién nacido estío, de las recién estrenadas vacaciones.
    Tanto mundo por delante se quedaba pequeño, se hacía cada vez más grande.
     
     
    Por los trenes que nos esperan en Italia, por la verde Erín y sus negros brebajes por la Legio Septima Gemina.
     
     
     
    June 10

    Y además

    Días sin noches de ensueño. Noches sin sueño de verano que sobreviva al calor. Ganas de escribir, cansancio de no tener tiempo. Vivir para estudiar cuando debería ser al revés. Máquinas que se alzan en armas contra mi tercio de letras, picas y culebrinas, de caballeros a medio camino entre la leyenda y la modernidad. Si París bien valía una misa... no se yo qué infierno ganaría este Flandes.
    Ayer aniversario tenue y en la distancia del primer día del resto de mi vida. Dos más cuatro aún me parecen pocos. Por todos los días que nos quedan.
    La canción se la dedico a Alba, por los corpiños antibalas que siempre llevarán las princesas imposibles... y porque sé que le gusta. Del maestro Sabina para la voz de Pasión Vega. Sin desperdicio
    .




    Me he bebido de un trago tu carta
    y después me la he vuelto a beber.
    He velado una vela sin tarta,
    harta ya de estar harta otra vez.
    Le he pedido a Cupido la cuenta,
    he pagado con sangre la afrenta
    de volverme loca.
    He vencido al amor por las malas,
    me he cosido un corpiño antibalas
    pensando en tu boca.
    y además,
    como no sabía rezar,
    me dio por coleccionar,
    letanías y escapularios,
    por culpa del incendiario
    hielo que me consumía.
    para curar tus ojeras
    me doctoré en oraciones
    de todas las religiones verdaderas

    Empañé nuestro ajuar de soltera
    diez minutos después de enviudar.
    Un alivio de luto me espera,
    en el fruto del jacarandá.
    He pintado la alcoba de rojo,
    he regado con sal el rastrojo
    que pudo haber sido.
    He dejado la llave en la puerta,
    me he bañado en la playa desierta
    del mar del olvido

    y además,
    como no sabía rezar,
    me dio por coleccionar,
    letanías y escapularios,
    por culpa del incendiario
    hielo que me consumía.
    para curar tus ojeras
    me doctoré en oraciones
    de todas las religiones verdaderas

    y, sin embargo,
    ajenos a mis conjuros,
    en almacenes oscuros
    se amontonaban los días,
    cada noche más amargos,
    y en el andén del futuro
    los trenes de cercanías
    seguían pasando de largo
    entre tu cama y la mía.

    y además...
    para curar tus ojeras
    me doctoré en oraciones
    de todas las religiones
    verdaderas.
    y además...